AUTO-RECUERDO Y AUTO-OBSERVACION

 

Aquí encontramos al OM en sánscrito, sonido primordial de carácter universal, que debemos mantrar y recordar en la práctica de Atención Consciente
 

Cada día que pasa debe ser un día de mayor consciencia, y un día de triunfos sobre el ego. Un día perdido, un día insubstancial, es un día de triunfo para el Ego, para la razón.

Las grandes batallas se realizan en el escenario de la vida. Toda la cruenta guerra tiene por campo de batalla, UNO MISMO. Las luchas son internas, íntimas. Voy a fornicar, dice él Yo de la Lujuria...y la CONSCIENCIA, el BUDHATA, dice: ¡NO..!, y opóne una tenaz resistencia ; vencido momentáneamente él Yo de la Lujuria esperará otra oportunidad, la más imprevista para volver al ataque, mientras tanto, es otro él Yo que ofrece batalla: Voy a “beber trago”, dice uno de los Yoes alcohólicos, el Budhata opone toda resistencia posible, y si vence, él Yo del Alcoholismo, se sumerje echando chispas, protestando en las profundidades del sub-conciente; y surge otro yo: “voy a fumar un cigarrillo”, dice uno de los yoes fumadores... Si el discípulo fuma, entonces simplemente es víctima del Yo fumador, y perdió una batalla; y, así, ininterrumpidamente se suceden las asechanzas del ego en contra del Budhata.

Si el Budhata no está alerta, en cualquier momento puede ser víctima de uno de los yoes de la fornicación, y perderá mucho de lo conquistado.

Todos los yoes deben ser controlados; pero la batalla fundamental es la que se sostiene contra los yoes de la FORNICACION.

Las arremetidas de los diferentes yoes no son lentas, premeditadas, alertadas, etc. Estos ataques y arremetidas del Ego son imprevistos, inesperados y violentos, por lo que se impone el hecho de vivir plenamente alertas, vigilantes como el “vigía en tiempo de guerra “, prontos a evitar las arremetidas del enemigo interno. ¿Qué ladrón podrá meterse en una casa, si está se halla muy bien vigilada?

En esto radica precisamente el control del Ego y el despertar de la consciencia.

En mantener una vigilancia constante, permanente sobre nosotros mismos; pero, una vigilancia cuidadosa en todos y cada uno de los rincones de nuestra casa, en todas y cada una de las puertas de nuestra ciudad.

Se debe mantener la atención toda, muy bien distribuida en todo aquello que realmente somos, en lo que realizamos o hacemos, y en todo lugar donde nos encontramos.

A objeto de controlar perfectamente el movimiento de los yoes, debemos ejercitar una constante práctica de Auto recordación, de recordarnos a nosotros mismos.

Si no nos recordamos a nosotros mismos, si no nos observamos en un momento dado, no podremos siquiera darnos cuenta de lo que estamos haciendo, de lo que realmente somos, ni del lugar donde nos encontramos.

El recordarse a UNO mismo es algo de importancia indiscutible, si realmente se anhela el Despertar de la Consciencia, sólo mediante el AUTORECUERDO es como podemos observarnos a nosotros mismos. Si no nos recordamos, es imposible poder observarnos, y no podemos recordarnos si no nos observamos, si no nos AUTO OBSERVAMOS.. AUTO-OBSERVACION, y AUTO-RECUERDO son imprescindibles para el DESPERTAR de la CONSCIENCIA.

La auto-observación nos permite tener consciencia de lo que hacemos y del lugar donde nos encontramos. El auto- recuerdo nos permite tener consciencia de NOSOTROS MISMOS. Es necesario e indiscutible que toda práctica de Auto-observación, vaya acompañada de Auto- recuerdo. Si no hay Auto-Observación, no hay Auto Recuerdo. La auto-observación sin el auto-recuerdo, conduce a la fascinación completa, a la identificación total con aquello que realizamos en un momento dado: por ejemplo, si nos hallamos en una fiesta de cumpleaños, y nos observamos a nosotros mismos, podremos vernos simplemente tomando un copa y otra copa, y podremos vernos incluso en estado inconveniente, y así hasta perder completamente toda noción. Nos habremos observado simplemente, y así observándonos, habremos llegado hasta una total embriaguez.

Hubo observación pero no AUTO-RECUERDO.

Quien simplemente se observa, capta el mundo que le rodea y las cosas que hace; pero, no se recuerda a sí mismo, y así no ejerce ningún control contra el Ego, y por tanto no realiza ningún esfuerzo para despertar consciencia.

Quien solamente se recuerda a sí mismo, sin lograr AUTO-OBSERVARSE, pierde toda noción de la realidad, y se aisla completamente de ella. Así, en el caso del cumpleaños, el “invitado” se recuerda a sí mismo, se arrincona a una esquina , y se olvida completamente del lugar donde se encuentra y de lo que ahí está haciendo: Ambos casos aislados, conducen solamente al fracaso, al error.

¿Qué diríamos de aquel gladiador que en el combate, simple y llanamente se AUTO RECUERDA, se identifica como gladiador, y deduce que tiene que pelear, y sigue con sus elucubraciones obteniendo una serie de supuestos a los que debe estar sometido, y supuestos de lo que debe hacer?, mientras eso ocurre, el “otro” ya acaba con él.

O que decimos de aquel otro que se observa solamente, y se halla en el campo de batalla, se observa, lucha, pelea; pero, como no se autorecuerda, entonces la pelea la extiende inclusive contra sus compañeros de lucha, no identifica a sus enemigos, pelea “el solo”, y está fascinado por la pelea, la batalla puede haber terminado ya, pero el sigue peleando. AUTO RECUERDO Y AUTO OBSERVACION son indispensables prácticas, que debe VIVIR todo aquel que anhele realmente el despertar de su Consciencia. JAMAS se podría DESPERTAR CONSCIENCIA, utilizando las funciones del EGO; PORQUE, PARA DESPERTAR CONSCIENCIA, HAY QUE UTILIZAR LAS FUNCIONES PROPIAS DE LA CONSCIENCIA. Razonando, jamás se logra el despertar de la consciencia. Para despertar Consciencia hay que dejar de razonar. Sólo quienes dejan de razonar llegan a iniciar el difícil trabajo del DESPERTAR DE LA CONCIENCIA.

Las funciones del EGO son eminentemente mentales, claramente racionales; y, ningún proceso racional, mental, volitivo, sensual, instintivo, y animal, van a lograr el ansiado DESPERTAR.

Las más grandes complicaciones a las que se halla sometida la criatura racional, son debido simple y llanamente a la razón; mientras más complicadas sean las diferentes situaciones racionales, más fascinada se halla la persona, y plenamente sometida a un constante batallar de sus antitéticos razonamientos. La razón es completamente incapaz de lograr una perfecta auto-observación y un total auto-recuerdo. La auto-observación y el auto-recuerdo, deben ser simultáneos, no alternados. Si la razón pretende realizar esta práctica consciencial, no podrá salir de la alternabilidad. En un instante cualquiera, todo debe quedar bajo una AUTO OBSERVACION y un AUTO RECUERDO completo, íntegro, simultáneo. Este tipo de trabajo superior, no puede ser realizado por la mente, por la razón, porque es un trabajo eminentemente consciencial. EL RECUERDO DE SI MISMO no debe girar en torno a la personalidad o al aspecto puramente físico, o en torno al YO; el recuerdo debe estar orientado hacia dentro, hacia la CONSCIENCIA, hacia el BUDHATA; UNO debe recordarse como CONSCIENCIA, COMO CHISPA DIVINA, como BUDHATA. ¿Para que precisaríamos recordarnos como ego?¿ No pretendemos en ningún momento “hacer consciente “ al ego; es necesario diferenciar claramente este aspecto, y auto-recordarnos como BUDHATA. Ahora entenderán nuestros discípulos, porque no se puede realizar este trabajo al nivel mental. La observación es clara y concreta, en el sentido de que la Práctica debe ser realizada por la consciencia y en torno a las actividades que realiza el ego. La consciencia está prisionera, pero desde su prisión puede controlar los actos del ego, y frenarlos cuando despierta. La Consciencia o BUDHATA no hace absolutamente nada porque se halla prisionera y dormida en los trasfondos de la mente. Quién intenta controlar al ego, es el BUDHATA, pero esos intentos sólo se realizan cuando la Consciencia intenta despertar.

Cuando el intento por despertar es positivo, es ahí cuando controla al ego, y si persiste el control, la consciencia está trabajando, y mientras trabaje, imprimirá mayor vigor a su propio despertar, evitará la manifestación de los yoes y el proporcionar alimento al ego.

Quien intenta hacer “algo” en contra del proceso del despertar es el ego; hay que controlar entonces al ego en todas sus acciones. Hay que auto-observar las funciones del propio ego.

El Yo al auto- observarse, se hace cómplice del delito, de la acción negativa, y no pone freno al desenfreno; ejemplo: Un yo ha tomado el mando de la máquina humana, y lo conduce a la fornicación... Otro yo, observa.... observa simplemente, y puede incluso participar de las acciones anteriores o derivadas de la fornicación. La observación del yo, y por el propio yo, no sirve para nada.

No hay Yo Bueno o YO SUPERIOR, todos son componentes de un mismo tronco podrido.

Nada bueno es él Yo, nada de bueno tiene el ego, y el ego no puede auto-observarse, menos auto- recordarse.

Los justificativos del crimen y el delito son la aceptación de un YO superior y de un Yo inferior.

El gusano racional utiliza este argumento para cometer los peores delitos: “Es mi yo inferior quien comete pecado y no yo, ni mi yo superior”, dicen.

El Yo no puede controlar al Yo. Quien puede y debe controlar al yo, al ego, ES EL budhata, LA consciencia. Quien puede puede y debe controlar a todo el mecanismo complicado del funcionalismo YOISTICO es el BUDHATA. Quien puede y debe realizar la práctica o ejercicio constante del AUTORECUERDO y la AUTO-OBSERVACION es el BUDHATA, la CONSCIENCIA. La mente es incapaz de realizar este ejercicio, y si lo hace será únicamente para participar de todos los actos del ego.

EL AUTO RECUERDO y la AUTO OBSERVACION íntima de uno mismo, trae como consecuencia la DIVISION DE LA ATENCION CONSCIENTE en INDIVIDUO, ACCION Y UBICACIÓN. Nótese que hablamos de ATENCION CONSCIENTE.

Existe una función del intelecto, de la mente o del ego, que es simplemente LA ATENCION. El ego presta atención a aquello que le interesa y le importa para su supervivencia y la satisfacción. La atención, así a secas, simplemente es una función animal. No nos referimos a ella, queremos despertar consciencia, por lo que nos referimos a las funciones propias de la consciencia.

Una de las funciones conscienciales es precisamente la ATENCION CONSCIENTE, lo que queremos es ORIENTAR nuestra ATENCION CONSCIENTE hacia el INDIVIDUO, la ACCION, y la UBICACIÓN. La atención intelectual, la atención egoística, jamás podrá llegar a captar todo el contenido del INDIVIDUO, su ACCION y su UBICACIÓN. Este trabajo sólo es posible para la Consciencia, mediante la función de la ATENCION CONSCIENTE. La ATENCION CONSCIENTE debe realizar su trabajo, aquí, ahora, en este preciso instante, y no mañana o en otro momento. ¿Cómo trabajar con la ATENCION CONSCIENTE?

Este es un trabajo- reiteramos- de la CONSCIENCIA, no del ego. El ego no puede trabajar con la ATENCION CONSCIENTE, porque no es su función. Nadie podría masticar con dentadura ajena. 
El ego no puede realizar ninguna división de su atención, porque se halla completamente dividido.

Queremos evitar toda manifestación egoística, queremos el trabajo de la atención consciente para el despertar de eso que es la CONSCIENCIA.